COVID-19: ¿CÓMO MANEJAR EL DESGASTE EMOCIONAL?

La pandemia del COVID-19, así como la cuarentena asumida a nivel mundial como medida para evitar la expansión del virus, afecta a todas las personas, familias, comunidades y empresas en mayor o menor grado, sobre todo en lo que respecta al cuerpo emocional. Existe una realidad global, una realidad país y una realidad personal, y el conjunto de éstas representa una realidad muy diferente para cada persona, empresa y comunidad. A este conjunto hay que sumarle que no todos los días somos los mismos emocionalmente, y eso afecta enormemente la manera como nos manejamos y como actuamos día a día.

Nuestra vida, como la conocíamos cambió y eso es un hecho. La cotidianidad que vivimos también es diferente. Ahora bien, la manera como manejemos esos cambios depende de nosotros, y de cómo asumamos la nueva realidad que la pandemia ha creado. Es importante reconocer que, en función de estos cambios, nuestra planificación de actividades a título personal, familiar, en comunidad, así como también en la empresa debería ser más a corto plazo y más sencilla. Nadie pensó que tendría que estar en casa por 2-3 meses, mucho menos 6 por eso uno de los mecanismos para ayudarse a sobrellevar esta situación es tener proyectos diarios. Algo tan sencillo como organizar los libros en la biblioteca o arreglar esa puerta que siempre suena al abrir. Parece insignificante, pero ayuda.

Durante la contingencia que presenta la cuarentena, hay días en que el desánimo puede ganar; y es en esos días, en que los pequeños proyectos nos ayudan a continuar. Pero, si realmente ese día simplemente no se puede hacer un pequeño proyecto, permítete no hacerlo. Reagrúpate e inicia nuevamente. Para algunas personas la limitación/restricción física del contacto humano, ha sido lo más complejo de manejar. Por eso la comunicación y el contacto con nuestros allegados, familiares y amigos es clave para mantener ese necesario equilibrio que nos hace estar los unos para los otros. En este sentido, la distancia en la mayoría de los casos la hacemos nosotros mismos, no necesariamente la separación física. Porque un mensaje de texto, una nota de voz, un sticker puede hacer una gran diferencia en la cotidianidad de quien lo da y quien lo recibe.

No sabemos a ciencia cierta cuando va a pasar todo esto, lo que si sabemos es que podemos echar mano de los recursos que tenemos para sobrellevar esta situación de la mejor forma posible, dando lo mejor de nosotros, para quienes nos rodean. Si no tenemos nada bueno que compartir, una sonrisa y un abrazo en silencio, es nuestro mejor aporte.

Carolina Merlo
Instructora Inglés conversacional
AA Degree Madison Business College

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