EDUCACIÓN E INVERSIÓN EN IDEAS PARA TRANSFORMAR AL PAÍS

La inversión suele verse y entenderse como un proceso estrictamente financiero, con retornos económicos y efectos mercantiles. Sin embargo, en el hecho social, el uso intensivo de la tecnología y su conexión con casi todos los aspectos de nuestra vida, están cambiando esa visión inicial de la inversión. El proceso de transformación digital que a nivel global comenzamos a vivir como producto de la pandemia del COVID-19, ha acelerado el uso y adopción de nuevas tecnologías, así como también su inclusión en gran cantidad de actividades que otrora no contenían aspectos tecnológicos. Es así como hoy más que nunca, y para evitar y combatir la disonancia de la economía digital, debemos invertir en educación y nuevas ideas que creen, capten y transmitan valor.

La diversa dinámica económica de los países en la búsqueda de sus equilibrios: monetarios, cambiarios, fiscales y comerciales, previo a la pandemia del corona virus, constituye un elemento importante para entender la profundidad y necesidad de inversión en las precitadas áreas. Esto es así porque precisamente la distorsión económica, política y social impulsa y multiplica la necesidad de educar a la población, sobre todo a la población económicamente activa, para el análisis de su entorno, comprensión de su situación, búsqueda de soluciones y consecución de modelos de negocio que dentro o fuera de la estructura empresarial tradicional pueda generar cambios y transformar al país.

Venezuela es un país que tiene bastante tiempo transitando un camino de cambios a la sazón del devenir económico, político y social, siendo uno de los principales resultados de este proceso, un gran cúmulo de venezolanos emprendedores que con visión de futuro han iniciado modelos de negocio innovadores para dar solución a problemas de diversa índole. Es aquí donde observamos que la educación formal o informal en materia emprendedora comienza a dar sus frutos, sobre todo en el ámbito tecnológico al ser una de las áreas donde mayormente vemos desarrollos prácticos y útiles que atacan problemas reales y dan solución específica a problemas personales, de la comunidad o de la empresa.

Aplicaciones (APPs), interfaces de aplicación de programas (APIs), sitios web para smartphones con diseños responsivos y adaptativos, billeteras fintech para dinero fiat digital o divisas, billeteras para criptoactivos, pasarelas de pago web, traductores de pago web y plataformas de e-commerce, son parte de los desarrollos que, enfocados a problemas puntuales, y como producto de la educación de las personas tenemos actualmente en operación en el país. Todas estas ideas transformadas en herramientas digitales bajo la orientación de modelos de negocio en tecnología, son ejemplos de como la educación y las nuevas ideas potenciadas por el deseo de cambio y elevación de las condiciones de vida de un país, pueden hacer la diferencia. Pero, ¿y si invertimos en ellas? ¿Cuál sería el resultado de invertir en el activo intangible más importante del mundo? La educación.

La respuesta todos la sabemos, porque en el mundo hay evidencia de sociedades, economías y gobiernos con gran orientación a la “inversión” en educación, para el fomento de “nuevas ideas” que siguen cambiando nuestro nivel de vida y percepción del mundo. Acá en Venezuela, tenemos ya múltiples ideas convertidas en soluciones, que están abiertas a recibir el empuje que les falta, no solo para transformar su entorno, sino para transformar al mundo.

Econ. Aarón Olmos Esp. MSc.
CEO Olmos Group Venezuela
Profesor invitado IESA

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